
He tenido una recaída.
Hace tiempo que me he vuelto a sentir mal, con mi físico, con mi interior, y el dejar de comer, es mi vía de escape. La sensación de vacío, de debilidad, de mareo, es lo que me hace tener la mente en blanco, y sentirme más fuerte. Es contradictorio, mi debilidad me hace más fuerte, pero es así.
Que puedo decir. Esto es así, te levantas y vuelves a caer. Sabía que algún día volvería a dedicar mi blog a esto, pero es mi vida, soy yo, no puedo negar lo que soy. No puedo fingir tener valor donde no lo hay. Ya no me queda valor. Ahora mismo no.
Estoy haciendo una comida al día, el almuerzo. Por suerte, trabajo todo el día, asi que puedo saltarme el desayuno, y la cena. Hago una comida para mantenerme en pie. Por suerte también, ya no vivo con mi amiga, que conocía mi problema, y aún estando bien, me controlaba cada comida. Ahora vivo con 3 desconocidos, que aunque me preguntan si como o no como, y por qué me gusta tanto la ensalada, no les importa, ni me van a obligar.
Quisiera haber empezado la convivencia de otro modo, no aislandome por las noches para no verles comer, para que no me pregunten por qué no ceno, pero necesito estar encerrada en mi habitación, necesito mi soledad, que es mi única compañera en esto ahora mismo.
Lo siento, quería demostraros que se puede, y creanme, se puede. Pero cuando una está sola, cuando eres libre de hacer con tu vida lo que quieras, y tu vida vuelve a ir como el culo, bien sabeis que esto es una droga, un vicio, es como el cigarro apagado que dejaste cuando decidiste dejar de fumar y cuidarte, y que vuelves a encender porque crees que te ayudará a sobrellevar el dolor.
Es todo un engaño, el tabaco no te ayuda a estar menos nerviosa, la báscula nunca marca lo que realmente pesas, el espejo siempre miente. Y que podemos hacer ante una adicción? A veces somos lo suficientemente fuertes como para decir "puedo más que tú", y otra, nos dejamos rendir ante esa dulce sensación de vacío, de control, de superación personal.
Aunque nos mata, también nos hace vivir.
No quiero comentarios "pro ana", no me gustan los blogs "pro ana", ni los videos "pro ana" ni nada "pro". Me gustan los blogs reales, que muestran la verdadera cara de esta enfermedad, joder, llamadla por su nombre.
Basta de princesitas, de inventar un vocabulario para nosotras, como si fueramos una puta secta. No somos princesitas de Disney con un cuerpo escultural y cara de diosas esperando ser salvadas por un príncipe. No somos perfectas, no somos dibujos animados, somos personas reales, que sufren y luchan día tras día por seguir respirando. Abrid los ojos. En todo momento, tened los ojos abiertos y sed conscientes de las consecuencias. Yo lo soy. Y tengo miedo. Joder, estoy cagada de miedo. Pero necesito hacerlo.
Aunque prometo que volveré a salir, que esto nunca podrá conmigo, ahora mismo, necesito dejarme llevar de nuevo por mi dulce locura.